A principios de enero de 2026, la política internacional experimentó un importante punto de inflexión cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, firmó una Orden Ejecutiva que impedía que los ingresos petroleros estatales venezolanos fueran confiscados por cualquier tribunal o acreedor en territorio estadounidense. Esta medida se produce en un momento en que Estados Unidos arrestó y destituyó al veterano presidente venezolano, Nicolás Maduro.
El gobierno de Trump sostiene que esta orden pretende proteger los ingresos petroleros de Venezuela y blindarlos de cualquier reclamación legal, salvaguardando así la política exterior estadounidense y los objetivos de estabilidad regional. Según la orden, esta cantidad es propiedad de Venezuela, pero permanecerá bajo el control del gobierno estadounidense y excluida de los derechos de los acreedores privados.
Ingresos petroleros y control estadounidense: ¿Cuál es el Nuevo Régimen?
Esto es mucho más que una simple orden económica. Significa que los fondos depositados en cuentas del Tesoro estadounidense provenientes de la venta de petróleo venezolano ahora se mantendrán bajo el control del gobierno estadounidense para “fines gubernamentales y diplomáticos”. Esto significa que ninguna empresa privada, tribunal o acreedor puede confiscar estos fondos a menos que el gobierno estadounidense otorgue un permiso especial.
La administración Trump ha descrito esto como necesario para la seguridad nacional y los intereses de política exterior. Creen que si este dinero cayera en manos de tribunales o acreedores, socavaría los planes políticos y económicos de Estados Unidos.
Perspectiva política El arresto de Maduro y la política estadounidense
Esta orden se produce después de que Estados Unidos arrestara al presidente venezolano Nicolás Maduro durante un operativo militar y lo trasladara a Estados Unidos. Estados Unidos lo procesará por cargos graves como “narcotráfico”.
Según algunos informes, durante este periodo, Trump se reunió con compañías petroleras, en la que aclaró que Estados Unidos controlaría directamente los acuerdos petroleros venezolanos, que las compañías negociarían con el gobierno estadounidense, no con Venezuela, y que los acuerdos se concretarían.
Los analistas que observan estas medidas sugieren que la administración Trump busca controlar a Venezuela política y económicamente, en particular su economía, que posee las mayores reservas de petróleo del mundo. Esto podría alterar significativamente el equilibrio de poder regional.
Objetivos y metas de política exterior de EE. UU.
Según un comunicado independiente de la Casa Blanca, el propósito de esta orden no es solo proteger los fondos, sino también “promover los objetivos de política exterior de Estados Unidos”. Se espera que EE. UU. se beneficie de lo siguiente:
- Impactar la estabilidad económica y política de Venezuela.
- Fortalecer el papel de EE. UU. en el mercado energético mundial mediante el control de la industria petrolera
- Atraer a aliados y compañías petroleras estadounidenses como importantes inversores.
- Fortalecer el equilibrio de poder regional, especialmente ante la creciente influencia de países como Cuba, Rusia y China.
Cabe destacar que la orden establece explícitamente que los fondos no estarán disponibles para reclamaciones privadas, protegiéndolos así de cualquier disputa legal.
Reacciones internacionales y regionales
La acción de Trump ha generado diversas reacciones a nivel internacional. Las tensiones regionales se han intensificado desde la acción militar estadounidense y el arresto de Maduro, y muchos países han expresado su preocupación. Por ejemplo, tras la presión estadounidense sobre Cuba y el anuncio de la suspensión de la ayuda petrolera, Cuba ha defendido sus derechos soberanos y ha condenado enérgicamente las acciones estadounidenses.
Algunos expertos también han considerado esta acción como una violación del derecho internacional, argumentando que derrocar al líder de un país y controlar sus recursos sin la aprobación de un organismo como las Naciones Unidas podría representar una amenaza para el orden mundial.
Impacto en la industria petrolera y la participación de empresas estadounidenses
Compañías petroleras estadounidenses como Exxon Mobil, Chevron y ConocoPhillips han adoptado posturas divergentes sobre este tema. Algunas compañías han descrito a Venezuela como “inestable” y han expresado dudas sobre invertir, mientras que otras parecen dispuestas a operar bajo un sistema controlado por Estados Unidos.
La administración Trump está invitando a estas compañías a realizar fuertes inversiones en la reconstrucción de la infraestructura petrolera de Venezuela. Se ha propuesto una inversión estimada en 100.000 millones de dólares.
Perspectivas a futuro: ¿Qué significa esto para el país y el mundo?
Esta medida para proteger los ingresos petroleros de Venezuela no solo es económicamente significativa, sino que también impacta la política global. No solo otorga a Estados Unidos una influencia significativa sobre los recursos energéticos, sino que también fortalece su estrategia regional. Sin embargo, esta medida es controvertida y los debates ya están en curso.
Todo este desarrollo internacional ha dejado claro cómo la combinación de recursos energéticos, poder militar y política exterior puede alterar el equilibrio de poder global. Esta situación podría complicarse aún más a medida que surjan intereses electorales, económicos y geoestratégicos.
Conclusión
Esta orden firmada por Donald Trump no es simplemente una medida para proteger los ingresos petroleros, sino un importante esfuerzo para fortalecer la política exterior estadounidense, el control sobre la industria petrolera, el dominio político y la estrategia regional. Sus consecuencias podrían tener profundos impactos en la política mundial, el comercio, los mercados energéticos y el derecho internacional.
Esto demuestra claramente que el equilibrio de poder global ya no se limita a simples intereses económicos, sino a una compleja combinación de intereses políticos, militares y estratégicos globales, en los que Estados Unidos desempeña un papel clave.
Preguntas frecuentes
¿De qué trata la nueva orden de Estados Unidos sobre el petróleo de Venezuela?
Protege los ingresos petroleros de Venezuela que están en cuentas de EE. UU. para que no puedan ser embargados por acreedores.
¿Quién emitió esta orden?
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó la orden ejecutiva en enero de 2026.
¿Por qué Estados Unidos tomó esta decisión?
El objetivo es evitar que demandas legales interfieran con la política exterior y la estabilidad regional.
¿Las empresas o bancos pueden acceder a ese dinero ahora?
No, los fondos están bloqueados y no pueden ser reclamados ni embargados.
¿Cómo afecta esto a Venezuela?
Mantiene los ingresos petroleros bajo control de EE. UU. mientras limita la interferencia externa durante los cambios políticos.